Cómo hacer tus propios brotes y semilleros

Todo el mundo es unánime en cuanto a las cualidades nutricionales

de las semillas germinadas, pero ¿sabe realmente qué son, cómo cultivarlas, probarlas o almacenarlas?

Estas pequeñas bombas nutricionales son perfectas para disfrutar y hacer el bien a tu cuerpo. Deliciosas y fáciles de digerir

, las semillas germinadas conquistarán su cocina una vez que las haya probado porque pueden utilizarse en muchos platos.

Es un plus que añade sabor y textura a los platos fríos y calientes

.

¿Qué es una semilla germinada?


Una semilla germinada es simplemente una semilla que ha entrado en la fase de germinación. Se consumen desde la antigüedad, pero esta práctica se ha perdido con el paso de los años.

Desde hace algún tiempo, estamos redescubriendo esta forma de producir plantas, que es a la vez sana y divertida

, y que sobre todo tiene muchos beneficios para la salud.

En efecto, la germinación multiplica considerablemente

la cantidad de vitaminas y minerales ya presentes en la semilla no germinada. Dependiendo de la variedad, ¡puede incluso hacer que aparezcan algunos!

¿Qué contienen las semillas germinadas?


Gracias a todas sus virtudes, las semillas germinadas están consideradas como verdaderos superalimentos, ya que sus valores nutricionales son muy superiores a los de las semillas secas.

Esto se debe a que la combinación de agua y calor despierta la semilla y desencadena su actividad enzimática

.

Durante este proceso, se eliminan los antinutrientes tóxicos, mientras que los niveles de vitaminas A, B, C, D, E y K, los minerales como el calcio, el magnesio, el hierro, el potasio, el fósforo, etc., y la fibra aumentan considerablemente.


También hay enzimas digestivas

que ayudan a nuestro cuerpo en su proceso de asimilación de proteínas, grasas y azúcares lentos.

¿Cuáles son los beneficios para la salud de las semillas germinadas?


En lugar de los complementos alimenticios que se venden en las farmacias y que a veces cuestan una fortuna, el consumo de semillas germinadas en función de las necesidades permite combinar la prevención de la salud con la codicia.

¡Porque no hay que olvidar decir que es muy bueno!


Al integrar las semillas germinadas en la dieta, se aumenta prodigiosamente la ingesta de vitaminas, nutrientes, minerales y fibras beneficiosas para

el metabolismo general.

Así, se puede esperar mejorar la vitalidad

, reforzar el sistema inmunitario, reducir el nivel de colesterol, dormir mejor, dejar de sufrir trastornos digestivos y pépticos, etc.

¿Qué semillas germinadas comer?


He aquí algunos ejemplos de brotes saludables.



  • Alfalfa: Es la estrella de las semillas germinadas, una de las más fáciles de hacer y la más completa. Está presente en la mayoría de las mezclas comerciales.

  • Trigo: es el cereal más completo (sobre todo en vitamina B1), pero también contiene todos los minerales. Además, el trigo germinado tiene un sabor muy suave y ligeramente dulce.

  • Lentejas: como las lentejas son muy ricas en hierro, la versión germinada conserva esta característica y sigue siendo crujiente.

  • Rábano: excelente desintoxicante y drenante, la semilla germinada es perfecta como condimento o para condimentar las ensaladas, gracias a su sabor picante.

  • Puerro: su semilla, muy pequeña, es paradójicamente muy lenta en germinar (unos diez días). Lo que la hace tan atractiva es su magnífico color verde (que se vuelve fluorescente) y su sabor picante

  • Cebolla, espelta, rúcula, brócoli, quinoa…

¿Cómo germinar las semillas?


Para esta primera prueba, he optado por una mezcla de semillas para germinar que puedes encontrar fácilmente en las tiendas o en internet.


Es una mezcla agradable de descubrir porque el sabor es agradable y sutil. Además, la germinación es fácil y rápida.


Para la continuación, nada muy complicado. Coloque una o dos cucharadas de semillas en el fondo de su frasco(para obtener un tazón de semillas germinadas) y cubra con agua.


Esta agua debe ser preferiblemente no clorada para una mejor germinación, por lo que hay que dejarla reposar, filtrarla o utilizar agua embotellada.


La duración de este primer remojo varía según la variedad de semillas, puede ir de 1h00 a 18h00.


En general, se observa un remojo de una noche para las semillas pequeñas y de dos noches para las más grandes.


Una vez terminada la fase de remojo, cierra el tarro con una compresa, un tul, un paño… realmente no importa. Sólo es importante que el aire pueda circular en el interior.


En la práctica, basta con utilizar una «tapa» con aberturas lo suficientemente pequeñas como para evitar que las semillas se escapen.


Tapa el tarro con un paño para que esté oscuro y deja que la naturaleza siga su curso.


Asegúrate de enjuagar las semillas dos o tres veces al día y los primeros brotes aparecerán muy rápidamente.


Al cabo de 3 días tus primeros brotes estarán listos para comer (aunque algunos pueden tardar hasta 10 días) tras un último enjuague.


Si esperas unos días más después de la germinación, tus semillas se convertirán en «brotes jóvenes» con la aparición de los dos primeros foliolos verdes (hojas). Así serán más ricos en clorofila y podrán sustituir a la ensalada, por ejemplo.


¿Cómo se comen las semillas germinadas?


¡Germinar semillas es bueno! Pero hay que saber comerlos. El único límite de lo que puedes hacer con tus semillas es tu imaginación:



  • Dale sabor a tus ensaladas (con semillas de rábano, puerro o cebolla)

  • Utilícelos como guarnición y decore sus platos. Son muy populares en los restaurantes de moda.

  • Añádelas al final de la cocción a tus tortillas

  • Como aperitivo en verrines o tostadas

  • Simplemente dentro de un sándwich. ¡Es genial!

¿Cómo hacer un germinador?


Para ir más allá y aprender más sobre el tema, puede sumergirse en el excelente libro Germinated seeds: Pré-germination-Jeunes pousses-Jus d’herbes de Valérie Cupillard ilustrado por Philippe Barret y Myriam Gauthier-Moreau.



Podrá fabricar su propio germinador, descubrir muchas ideas de recetas para todos los gustos y beneficiarse de la experiencia del autor.


Después de leerlo, el libro es muy claro. La primera parte del libro está dedicada al material a utilizar y la segunda a las recetas. De este modo, se informará de los beneficios de cada brote o reto ño y de su contenido vitamínico.


Por si fuera poco, el papel del libro es de buena calidad y las fotos son muy bonitas.

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